Acerca de los animales más raros

por | octubre 18, 2016

Las ciencias naturales se esfuerzan por llevar a cabo la divulgación de la flora y la fauna que se esparce por los diferentes climas, biósferas y escenarios del planeta. Sin embargo, ojo, porque el gran público apenas sabe de la existencia de un mínimo porcentaje de las especies animales que hay en el mundo. El desconocimiento es total. No obstante, multitud de especies extrañas y ajenas a nuestros ojos son dignas de mención, por lo estrambótico de su aspecto, por sus peculiares virtudes o por sus raros mecanismos de vida.

Uno de los ejemplos más claros de animal raro lo representa el topo de nariz de estrella o estrellada, que es un mamífero de Norteamérica que tiene en su propio hocico 22 tentáculos rosados que le permiten desplazarse y cazar lombrices, su principal sustento alimenticio; el aspecto de este topo lo convierte en una especie de monstruo alienígena.

El almiquí paradójico o agouta tiene una imagen del todo entrañable, ya que es una especie de ratoncito rubicundo con una nariz muy coqueta y larga; pero cuidado, que este almiquí, propio de la isla de La Española –Haití y República Dominicana-, tiene un mordisco que resulta venenoso.

Uno de los animales que por su aspecto y su forma de subsistencia resulta más raro es el cerdo marino; con cuerpo de globo muy hinchado y con una imagen similar a la de un cochinillo, el cerdo marino se alimenta del barro de los fondos marinos, superficie que suele habitar.

Otra especie que parece salida de películas de monstruos o de ficción es el aye-aye, que goza de una fealdad extrema y que pertenece a la familia de los lémures; la leyenda oscura del aye-aye lo convierte en un animal endemoniado capaz de matar con sólo orientar su tercer dedo. El dumbo, el equidna, el tarsero fantasma, el jerbo de orejas largas, el oso de agua o la vaca marina son otros de esos animales desconocidos que nos dejarán con la boca abierta por su extrañeza.