Un descubrimiento interesante para entender la evolución de la peste bubónica

por | Octubre 26, 2016

El Imperio bizantino llegó a ser muy poderoso, desde el mandato de Justiniano, en el siglo IV su expansión fue imparable… como lo fue la de la peste. Una peste que en unos pocos días mataba a la persona afectada entre terribles fiebres y dolores y que se extendía con una increíble facilidad. Era la denominada “plaga de Justiniano”, que sobrevivió muchos años al emperador del que tomó el nombre. A lo largo de dos siglos y medio se cree que esta pandemia mató a millones de personas en la cuenca mediterránea, entre 25 y 50 millones creen los historiadores.

Investigadores han hecho interesantes hallazgos tras analizar los genes de seis personas que murieron de la enfermedad y fueron enterradas en Múnich en el siglo VI. En la estructura ósea de una de ellas la calidad del ADN de las bacterias estaba bastante bien conservado. Gracias a ello, los análisis han permitido averiguar que, realmente, la plaga fue mucho más mortífera de lo que se creía hasta ahora. No han servido, eso sí, para averiguar cómo llegó a Alemania o por qué acabó súbitamente.

Pero no es este el descubrimiento más significativo, sino que los datos obtenidos permitirán estudiar la evolución de la bacteria de la peste, que empieza a resurgir en algunos rincones del planeta. De hecho, la peste es un mal latente que no ha desaparecido, se han encontrado hasta 30 mutaciones de la plaga de Justiniano.

Porque la peste lleva miles de años conviviendo con los humanos y para conseguir sobrevivir la bacteria ha mutado y se ha adaptado a nuevos huéspedes. Es más, se siguen registrando algunos casos y, de hecho las plagas más recientes ocurrieron a mediados del pasado siglo. Pero los investigadores consideran que conocer la evolución de la bacteria será útil para hacer frente a nuevas plagas e incluso a prevenirlas. Tal vez sea pronto, pero los primeros pasos están dados.