Un nuevo material augura el fin de los aires acondicionados

por | agosto 30, 2018

La demanda energética de los países en desarrollo está incidiendo en el aumento -a niveles críticos- del consumo mundial. Se trata de países con elevadas tasas de población que a la par de sus mejores condiciones de vida, incrementa sus requerimientos de productos y servicios.

El caso de la energía eléctrica, es el uso de sistemas de climatización el que dispara el consumo. No olvidemos que muchas de estas naciones se encuentran en zonas que registran elevadas temperaturas.

Los científicos estiman que en un par de años, China destronará a EEUU como el mayor consumidor de electricidad a causa del aire acondicionado. Cabe mencionar que sólo en 2010 se comercializaron en el gigante asiático más de 50 millones de equipos.

Afortunadamente las investigaciones en nuevos materiales y métodos más eficientes para controlar la temperatura ambiental, avanzan también a pasos agigantados. De hecho, investigadores de la Universidad de Stanford han desarrollado un nuevo material, compuesto por dióxido de silicio y óxido de hafnio, que es capaz de reflejar hasta el 97% de la luz solar e irradiar el calor interno de una estructura hacia la atmósfera. Es decir, evitaría que el inmueble se calentara y, adicionalmente, lograría enfriar su interior.

En los experimentos realizados se logró bajar el termómetro en el interior de una edificación en casi 5°C.  Para situarnos en contexto, debemos saber que una pared pintada de negro se calienta hasta 60°C por encima de la temperatura ambiental. En cambio, este nuevo recubrimiento multiplica por tres la capacidad de enfriamiento de una pintura blanca convencional.

Adicionalmente, el dispositivo permite lograr una potencia de enfriamiento de más de 100 vatios por metro cuadrado. Traducido a un ejemplo en la vida diaria, significa que una vivienda podría reducir en un 35% su consumo de aire acondicionado, instalando estos paneles en un área equivalente al 10% de su tejado.

La tecnología desarrollada por los investigadores de Stanford tiene un antecedente en las láminas de poliéster plateado, patentadas por la firma Dupont en los años 50. Fueron las primeras aplicaciones de la técnica del calor reflejado y aún hoy se utilizan como barreras de aislamiento térmico.

Aparte de las evidentes ventajas en términos de consumo de energía, los científicos son muy optimistas por la facilidad de implementación de este sistema. El dispositivo no requiere de ningún tipo de instalaciones eléctricas, por lo cual podría utilizarse en áreas remotas que no cuentan con suministro de energía. Así mismo, es susceptible de usarse para la producción de agua en zonas desérticas, o para el enfriamiento de tanques criogénicos y satélites.

A pesar de que aún no está disponible en el mercado, los investigadores le auguran un rápido éxito y popularidad, pues se trata de un sistema autónomo, que combina un emisor térmico con un reflector solar en un solo dispositivo. Además es muy fácil de aplicar y no requiere de complicadas labores de mantenimiento.

En la actualidad se está trabajando en el desarrollo de nuevas versiones del componente, para mejorar su eficiencia y adaptarlo también a aplicaciones industriales de gran envergadura.